Guía Michelin 2009
19 de Noviembre de 2008
Aunque la Guía Michelin 2009 estará a la venta en unos días, los resultados ya se han hecho públicos. Como mucho nos temíamos, la lluvia de estrellas ha vuelto a ser más que modesta: ningún nuevo 3 estrellas –se mantienen los 6 del año pasado-, sólo un nuevo 2 estrellas –categoría de la que, además, se caen dos - y una quincena de estrenos con su primera estrella.
El protagonista de la nueva edición de Michelin ha sido Sergi Arola, que con su Gastro se ha aupado al biestrellato en sólo unos meses –un hecho único en la edición española de la guía-, conservando el éxito de su etapa de La Broche, donde Ángel Palacios no sólo no ha podido revalidar el nivel de su antecesor, sino que ha sido desposeído de las dos estrellas que defendía.
Pierde también uno de sus galardones el Zuberoa de Hilario Arbelaitz (en Oiartzun), que pasa de 2 a 1 estrella. A pesar de los rumores, no consiguen entrar en los biestrellados La Terraza del Casino de Paco Roncero, el Drolma de Fermí Puig (Barcelona), el Calima de Dani García (Marbella), ni el Miramar de Paco Pérez (Llança), aunque en el caso de estos dos últimos, su primera estrella estaba quizás demasiado reciente.
Pero junto al desaguisado de La Broche, la decepción más clara es todo un reincidente, El Celler de Can Roca (Girona), al que se le sigue resistiendo la tercera estrella por la que claman muchos de los gourmets de este país. Tampoco los inspectores de Michelin han considerado pertinente que la cocina de Aduriz en su Mugaritz (Errentería) merezca las tres estrellas, a pesar de su impresionante 4º puesto mundial según Restaurant Magazine, ni el virtuosismo creciente demostrado este año por Quique Dacosta en El Poblet (Denia). Todos ellos siguen engrosando el saco de las 2 estrellas, junto al remodelado Àbac de Xavier Pellicer (Barcelona), el mallorquín Tristán, el cacereño Atrio (otro de los favoritos a subir en los próximos años), los madrileños Gastro de Arola y Sant Celoni de Óscar Velasco –bajo la batuta del controvertido pero genial Santi Santamaría-, y La Alquería (en Sanlúcar la Mayor), bajo la dirección de Adrià y la ejecución de Rafa Morales, local del que se había rumoreado que podía perder su segundo galardón, conseguido en 2004.
Con 3 estrellas, sin cambios por tanto, siguen manteniéndose los donostiarras Akelarre (de Pedro Subijana) y Arzak, Martín Berasategui (en la población de Lasarte), y los catalanes El Bulli (el templo de Ferran Adrià en Cala Montjoi, Roses), Can Fabes (en Sant Celoni, con Santamaría al frente) y el Sant Pau (en Sant Pol de Mar, con Carme Ruscalleda, la única cocinera triestrellada de la guía).
Como cada año, el mayor baile se produce en los restaurantes de 1 estrella, entrando a formar parte de este selecto grupo el nuevo y espectacular Pepe Vieira de los hermanos Cannas (en Raxó), el fantástico caserío del Boroa (Amorebieta), L’Aliança d’Anglès (Anglès), los barceloneses Cinc Sentits y Manairó (gran sorpresa en la Ciudad Condal, ya que en las quinielas se contaba antes con Coure e Hisop), la cocina de tradición de Els Tinars (Llagostera), la perfección técnica del madrileño Alboroque, El Nuevo Molino (Puente Arce), Skina (en el casco antiguo de Marbella), L’Angle (Sant Fruitós de Bages), Abantal (uno de los dos claros candidatos sevillanos, junto al San Fernando 27, al que le tocará esperar), el restaurante del hotel gourmand Valdepalacios (Torrico), Bal d’Onsera (Zaragoza) y los valencianos Riff y Vertical.
Entre los que pierden el galardón de Michelin destacan Toñi Vicente (Santiago de Compostela) –parecía cantado después del escándalo de las vieiras-, El Mesón de Doña Filo (Colmenar de Arroyo), Playa Club (curioso caso el del restaurante coruñés, que ha ido ganando y perdiendo la estrella varias veces en los últimos años), el Fagollaga (Hernani), el cese del negocio de La Cuina de Can Pipes (Mont-Ras), el asturiano L’Alezna (Caces), L’Esguard (Sant Andreu de Llavaneres) de Miguel Sánchez Romera –que cierra para iniciar una aventura internacional-, y el Caelis, que ha estado cerrado toda la temporada por las reformas del Hotel Palace de Barcelona y que, si reabre sus puertas en el transcurso de 2009, probablemente recupere su resplandeciente galardón en la edición 2010. Renuncia a la estrella conseguida en 2006 el Hostal de Sant Salvador, que por motivos personales reorienta su establecimiento.
Otras desilusiones, las protagonizadas por algunos que apuntaban a entrar y se han quedado a las puertas: el Guggenheim (Bilbao) de Josean Martínez Alija –uno de los chefs vascos de mayor proyección, perla de la cantera de Berasategui-, el toque exótico del DiverXo (Madrid), el elegante restaurante 365 del Hotel Son Brull (Pollença), el gaditano Aponiente (El Puerto de Santa María), la cocina de mercado del gallego Prado Viejo (Moaña) y las excelentes brasas del asador Etxebarri (Atxondo) –atención a la paradoja de este restaurante, al que Restaurant Magazine ha situado en su lista 2008 en el 44º puesto mundial, justo por encima de los parisinos Les Ambassadeurs y L’Arpège-.
Como cada año, confiaremos que en 2010 los inspectores de la Guía Michelin se muestren más benévolos y nos juzguen bajo el mismo rasero que se utiliza para otras ediciones, como la francesa, alemana o japonesa, en las que parece que el listón no está tan inalcanzable.
¿Cómo lo veis vosotros?
Colaboración especial: Dani - CaviarBCN
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20 de Noviembre de 2008 a las 9:42
En Portugal estrenan estrella Il Gallo d’Oro (en Funchal) y la Casa da Calçada (en Amarante). La pierde el Porto de Santa Maria (en Cascais). El más premiado continúa siendo Vila Joya (en Albufeira), con dos estrellas.
20 de Noviembre de 2008 a las 23:59
partiendo de la entelequia que supone el hecho de que si dependiese de nosotros, los españoles, no solo estariamos mas laureados sino que los franceses y centroeuropeos en general tendrian menos estrellas, he de decir que no me parece mal del todo, escepción hecha de lo de Roca que no tiene nombre, sigue siendo la mejor bodega de restaurante de España al menos. Lo de Arola es mucha cara y demuestra una vez mas que la Michellin se deja embaucar bajo la llamada ¨negociación¨les explico: cuando un dos estrellas, no te digo si fuese un tres, va a cerrar o cambiar de restaurante lo pirmero que hace es dirigirse a ellos y se negocia bajo unos minimos, esto apriori esta bien pues imaginnense a un San celoni que el hotel hesperia les recindiese el contrato o algo asi, no se iban a quedar en la calle… lo cierto que despues es cuando viene el listo de Sergi y se los lleva al huerto con un bistro como el llamado Gastro que claramente no llega a las dos estrellas si no fuese por la fuerza mediatica que implante e irradia sergi Ärola.
20 de Noviembre de 2008 a las 23:59
Estube cenando en el hotel omm Barcelona, donde los hermanos roca tienen restaurante, bien… en el CELLER DE CAN ROCA, he ido como 5 o 6 veces, y realmente se merecia la tercera estrella, es un regalo a los sentidos, y he recorrido muchos otros galardonados, pero al restaurante MOO del hotel OMM, que tiene una estrella MICHELIN, hay que decir que no se la merece ni de broma, esta a años luz de la otorgación que tiene. Menú joan roca 100 euros, nada que decir, a nadie le obligan a entrar en un sitio, si no te gusta el precio no entres, me quejo de la calidad, he estado en muchos estrellados… y creedme está a años luz de esa estrella que tiene, un autentico timo, ningún plato al provarlo piensas “diosss esto es orgásmico!” al revés! no es malo… pero siempre esperas al siguiente en plan… bueno… haber si esta mas resultón que este…
aparte a las 12 se llena todo el hall de gente y se convierte en discoteca, ponen la musica del hall a tope y bueno,,, en teoria estás en un restaurante disfrutando gastronómicamente no? pues toooodo lleno de gente rollo discoteca, un autentico fiasco, me gustaria saber como reparten las estrellas estos de michelin…
lógicamente cuando vino el metre, a decir que tal, me regálé, porque me creo en mi pleno derecho.
21 de Noviembre de 2008 a las 0:04
por cierto, enhorabuena a la editorial de este articulo por su acertado y cuidado estilo, que no daña a nadie o casi,y el detalle escrupuloso del panorama nacional en unas pocas lineas, muy bien…
21 de Noviembre de 2008 a las 0:52
¡Muchas gracias, Antonio! Es un placer que nuestros artículos sean apreciados por vosotros.
21 de Noviembre de 2008 a las 8:40
muy buen articulo, muchas gracias! no he estado en el celler, asi que no lo puedo juzgar, pero he estado en Mugaritz y me parece absolutamente increible que ese restaurante no tenga una tercera estrella. todo fue perfecto, el menu, la atencion, el entorno, etc. he estado en otros restaurantes 3 estrellas a los que mugaritz hace sombra
22 de Noviembre de 2008 a las 11:03
Los franceses son así. Existen otras guias gastronomicas mas adecuadas para los que nos gusta el turismo gastronomico que esta. Para Atrio ( que es mi debilidad) Roca y Mugaritz, el no tener 3 estrellas, desprestigia a esta guia mas que otra cosa, eso por no hablar de la cantidad de restaurantes excelentes que no estan calificados o que simplemente ni se nombran. Y en Portugal, ni saben de la nueva cocina, al igual que en España, que esta creandose en varios restaurantes. Una verguenza.
23 de Noviembre de 2008 a las 23:04
Los franceses nunca van a procurar por los restaurantes españoles, prefieren procurar por los japoneses, los de aqui estamos demasiado cerca.
Es una injusticia que no hayan dado la tercera estrella al Celler de Can Roca, creo de verdad que se la merecen, en cambio el restaurante Les Cols d´Olot, no está a la altura de la estrella que tienen.
24 de Noviembre de 2008 a las 23:32
no nos metamos con los japoneses que lo hacen muy bien, cada uno lo suyo.
10 de Diciembre de 2008 a las 18:27
[...] crítica se ha mostrado invariable al cambio de local y sigue bendiciendo la cocina de Gaig con una estrella Michelin (desde 1992), un 9 sobre 10 para los entendidos de Gourmetour, y dos soles en la Guía Repsol (la [...]