Bentley Mulsanne o Rolls Royce Ghost, la eterna duda británica
15 de febrero de 2010

Imaginemos una situación en la que podríamos encontrarnos cualquier día.
Disfrutamos de una vida acomodada, un cargo o posición socio-económica elevada. Pero tenemos un problema: Necesitamos un coche nuevo.
Un coche que aúne características de representación, para el trabajo y día a día, y características deportivas, para el ocio y la familia. Pero sobre todo necesitamos un automóvil que se identifique con nuestro estilo de vida y nos recuerde cada día hasta dónde hemos sido capaces de llegar.
Pocos coches hay, que sean realmente racionales, que reúnan estas características.