Vacheron Constantin Métiers d’Art “Les Masques”, Conmemoración de una colección
04 de junio de 2009

“Nada en este mundo anhela tanto la belleza y se engalana de tan buena gana como el alma…
Por eso hay pocas almas en el mundo capaces de resistir el poder de un espíritu consagrado a la belleza.”
Maurice Maeterlinck, El tesoro de los humildes.
¿Qué nos transmiten estas máscaras de África, Asia, Oceanía y América? ¿Qué relación guardan con la alta relojería? “Todo” y “salta a la vista”, podría responderse; pero eso sería simplificar demasiado las cosas. La creación de esta colección Métiers d’Art “Les Masques” ha sido un proceso largo y tortuoso, sembrado obstáculos que se han superado con paciencia; aunque el resultado final bien merece toda la pasión vertida.
La idea de la colección surgió a raíz de un renovado interés general por el arte tribal. La cultura y las artes “primitivas” están atravesando una nueva época dorada, tal como lo demuestran la tan esperada y largamente aplazada inauguración del museo Quai Branly de París y los precios astronómicos alcanzados en las subastas; por ejemplo, en junio de 2006 se vendió una máscara fang por 5.900.000 euros en la casa de subastas francesa Hotel Drouot. Es la suma más elevada que jamás se haya pagado por una pieza de arte tribal. Si bien es cierto que el objeto pertenecía a Pierre Vérité, uno de los marchantes de arte africano más destacados del siglo XX, el precio no tiene absolutamente nada que ver con los cinco dólares que Max Ernst le pagó en 1941 al comerciante neoyorkino de artículos de segunda mano Julius Carlebach por una cuchara esquimal.