Lo primero Rafael es que cada uno gasta su dinero como quiere.
Después está claro que no es la mejor compra, que por 100 veces menos tienes un PC igual de bueno en prestaciones pero sin los diamantes.
Otro Marc: Si, supongo que ambos pueden ser justificables (o no), dependiendo de la necesidad. Si se tiene ese dinero y se desea darse ese lujo, es perfectamente justificable.
¿Realmente es justificable? En un mundo con 35 millones de muertos por hambre al año? (Según la ONU) Mmmm
¿Cuántos de ellos son Africános?
¿Cuántos de ellos son desplazados de los conflictos por el mercado del diamánte?
Mmmmmmm, no se me ocurre nungún fino chiste sarcástico que añadir… Qué pena ¿No?
Lo siento Jota,pero el que se gaste 500.000 euros en un ordenador es un GILIPOLLAS
Rafael: Estoy seguro de que se puede decir lo mismo pero de otra forma. Respeto y tolerancia.
Saludos.
Lo primero Rafael es que cada uno gasta su dinero como quiere.
Después está claro que no es la mejor compra, que por 100 veces menos tienes un PC igual de bueno en prestaciones pero sin los diamantes.
Jota. Tienes razón, pero no cabe duda que esa es la mejor palabra en castellano para definir semejante barbaridad.
yo haciendo utilizacion de vocablos de mis abuelos diria que es una “soberana memez”…
Un poco cansado de ese tipo de comentarios con este vocabulario
Quien y como se podria justificar la compra de este aparato?
Un portatil en oro y diamantes podria ser justificable en circunstancias especiales. Pero un computador de escritorio en platino me parece obsceno.
Y por qué un portátil es justificable y uno de sobremesa no?
Sigo sin eender al igual que otro Marc
Otro Marc: Si, supongo que ambos pueden ser justificables (o no), dependiendo de la necesidad. Si se tiene ese dinero y se desea darse ese lujo, es perfectamente justificable.
¿Realmente es justificable? En un mundo con 35 millones de muertos por hambre al año? (Según la ONU) Mmmm
¿Cuántos de ellos son Africános?
¿Cuántos de ellos son desplazados de los conflictos por el mercado del diamánte?
Mmmmmmm, no se me ocurre nungún fino chiste sarcástico que añadir… Qué pena ¿No?