Guía Michelin 2013

Guía Michelin 2013

El Hotel Ritz de Madrid ha sido el lugar elegido este año para presentar las novedades de la edición 2013 de la Guía Michelin de España y Portugal.

Sin duda, la gran noticia del evento es la coronación de dos nuevos restaurantes de tres estrellas: Quique Dacosta (Dénia), al fin, uno de los grandes favoritos de los últimos años, consigue situar su valiente propuesta en lo más alto; el segundo triestrellado, una de las sorpresas de la velada, Azurmendi, el fantástico complejo enogastronómico de Eneko Atxa en Larrabetzu.

Con las dos nuevas incorporaciones, la guía vuelve a alcanzar los 7 triestrellados, que se perdieron con el cierre de elBulli y el apagón de la tercera estrella de Can Fabes. No hay cambios, por tanto, en los restantes del grupo de cabeza: El Celler de Can Roca (Girona), Sant Pau (Sant Pol), Martín Berasategui (Lasarte) y los donostiarras Arzak y Akelarre.

Como es habitual, la rumorología se había disparado en las últimas semanas, este año respirándose un clima de optimismo, tanto por la presencia en la gala de Michael Ellis, director internacional de las guías, como por algún entusiasta comentario de los responsables de la guía en España.

Al final, Mugaritz, tercer mejor restaurante del mundo según S. Pellegrino 2012 y claro candidato de las últimas ediciones al triestrellato, se queda sin la tercera estrella. Tampoco las recientes especulaciones sobre el cacereño Atrio o la lujosa sensibilidad de Oscar Velasco en el Santceloni -sonó mucho a última hora por celebrarse la gala en Madrid- llegaron a buen puerto.

Se esperaba más de las segundas estrellas, aunque en Barcelona estarán de celebración. Moments, el exquisito restaurante gastronómico del Hotel Mandarin Oriental, capitaneado por Raül Balam -y asesorado por su madre, Carme Ruscalleda-, se une al grupo de dos galardones junto a otro restaurante de hotel de lujo, la Enoteca del Hotel Arts, cada año mejor en cocina y sala, con el que Paco Pérez repite biestrellato y suma ya 4 con las de Miramar de Llançà.

Ninguno de los restaurantes de dos estrellas pierde una, pero se quedan en el tintero algunas segundas esperadas, como la de los hermanos Torres en el Dos Cielos (Barcelona) del panorámico Hotel Me, la de claro sabor a mar de Angel León y su Aponiente (Puerto de Santa María), o la que hubiera premiado la evolución de Can Jubany, tan notoria en el interiorismo como en el menú. Repiten en el biestrellato, por tanto, Ábac y Lasarte (Barcelona), los madrileños Santceloni, DiverXo, La Terraza del Casino, Ramon Freixa, Sergi Arola Gastro y el Club Allard; Can Fabes (Sant Celoni), Miramar (Llançà), Les Cols (Olot), Mugaritz (Errenteria), Atrio (Cáceres), Calima (Marbella) y Casa Marcial (Arriondas).

Con una estrella, aires de frescura en la guía con el paso adelante del primer galardón para la extraordinaria barra de tapas-fusión de Albert Raurich en Dos Palillos. También en Barcelona, la elegante discreción de Jordi Esteve en Nectari y el virtuosismo nipón del gran Koy Shunka. Y otra estrella para Japón, el Kabuki Guía de Isora, en este caso en el Hotel Abama de Tenerife, que ya sabe lo que es alojar estrellados con el MB de Berasategui.

Más estrellas de estreno para la creatividad y el play-food de Les Magnòlies (Arbúcies), la sobriedad mediterránea de Lluerna (Santa Coloma de Gramenet), la alta cocina de mercado de Mina en Bilbao, el Ars Natura (Cuenca) de Manuel de la Osa, los gijoneses Alejandro García Urrutia y El Puerto, la sensibilidad por el producto de Culler de Pau (O Grove-Reboredo), la evolución del malagueño Café de París en José Carlos García Restaurante (Málaga), Els Brancs (Roses), que se convierte en uno de los estrellados españoles con mejores vistas, las sinergias madrileño-manchegas de Chirón (Valdemoro), y la buena bodega de La Prensa (Zaragoza).

También Ricard Camarea, reincidente, consigue la primera en su restaurante homónimo tras apagarse la de su anterior aventura en Arrop, que la pierde por cierre. De hecho, todas las pérdidas de esta edición se deben a cierres o cambios de orientación del negocio, como la del Tristán (Portals, Mallorca) del bávaro Gerhard Schwaiger, que renunció a la que le quedaba -perdió la segunda en la edición 2010- al cerrar en febrero para reconvertirse en el más informal Tristán Mar apenas un par de meses después.

Se apagan también las de Torrijos y Ca Sento (Valencia), Evo (L’Hospitalet de Llobregat), Alejandro (Roquetas de Mar), Santo (Sevilla) y Los Avellanos (Torrelavega).

En general no se puede hablar de un balance especialmente positivo, aunque la notoriedad de dos nuevos tres estrellas calmará las críticas a la habitual parquedad de los inspectores.

Nuestra enhorabuena a todos los premiados por su gran trabajo.

Colaboración especial: Dani – CaviarBCN