Bolsos y maletas de viaje Léon Flam

Bolsos y maletas de viaje Léon Flam

Aviso a los trotamundos y hombres de negocios, preocupados siempre por su aspecto y apariencia: la línea de bolsos Léon Flam ha sido concebida expresamente para ellos. Se trata pues de un viaje hacia el corazón de la elegancia.

El taller Léon Flam abrió sus puertas en París en el año 1924, y en su origen fabricaba pequeños bolsos de piel. El saber hacer, al igual que la calidad de sus productos, contribuyeron a hacer de Léon Flam una auténtica referencia en el campo de la marroquinería. Entre sus más fieles clientes destacan los jóvenes pilotos del correo aéreo: Saint-Exupéry, Mermoz, o Guillaumet son sólo algunos de sus nombres. Pilotando en esos aviones con las carlingas abiertas, tan sólo se llevaban consigo lo estrictamente necesario, pero en un bolso firmado por Léon Flam.

Hoy en día, la marca heredera de toda esta tradición, se ha convertido en el emblema de los bolsos de viaje. Por esta razón, Léon Flam propone una línea de bolsos modernos, con aires ciertamente retro. Cabe destacar el modelo “Croix du Sud”, un homenaje al Latecoere 300, que desapareció junto a Mermoz, o “Le comte de la Vaux”, sinónimo del Hidroavión Latecoere 28-3. Se trata pues de bolsos numerados que recuperan una época gloriosa basada en auténticos mitos.

Además de estas maletas que se adaptan bien a las cabinas de los aviones, la colección ofrece una amplia gama de accesorios para hombres, que van desde objetos y complementos de marroquinería, hasta corbatas. En resumen, estamos hablando de una línea de viaje para aquellos hombres que, sin dejar de ser modernos, no han perdido el gusto por lo chic de otras épocas.

Más información: Léon Flam