1858 Croizet Cuvée Léonie, el coñac más caro del mundo

1858 Croizet Cuvée Léonie, el coñac más caro del mundo

Subastado en Shanghái por la increíble cifra de más de 150.000 dólares, la botella de coñac 1858 Croizet Cuvée Léonie se ha convertido en la botella de coñac más cara del mundo según el Libro Guinness de los Récords.

La botella fue adquirida por Maggie Yong, directora de Citibank de Hong Kong. El precio final alcanzado por el coñac fue de 156.760 dólares.

Actualmente esta maravillosa creación de Croizet de 1858 la podemos encontrar en una prestigiosa tienda de licores de Nueva York (Financial District Wine and Liquor).

Las botellas de este coñac se conservan en el vidrio soplado original, de un profundo color marrón-amarillento, con forma de botella de vino. El cognac fue embotellado en 1859 a partir de la cosecha de 1858, y se vende en las botellas originales. Por esto, Lee Tachman (dueño de Financial District Wine and Liquor) dijo: “Lo que más me impresiona de este cognac es que Croizet resistió la tentación de transferir este magnífico cognac a botellas modernas de lujo, y lo mantiene en sus botellas originales hechas a mano. Una botella de vidrio de 1858, con el polvo y la suciedad de la cueva donde se ha mantenido durante más de 150 años“.

Según dijo Gennady Agrest, Presidente de Croizet Cognac Americas, optó por la empresa Financial District Wine and Liquor, porque su dueño, Lee Tachman “entiende y aprecia la historia de la marca“. Además Agrest explicó que “Lee hace muchos negocios con licores de alta gama, y tengo mucha confianza en él. Para vender el coñac más caro del mundo tenemos que encontrar a los compradores adecuados. Y Financial District Wine and Liquor tiene una impresionante colección de los mejores licores y vinos, y sus clientes son exactamente el tipo de personas que queremos que experimenten nuestra línea de Cognac Croizet, y darles la oportunidad de comprar el 1858 Cuvée Léonie“.

En 1870, toda la región de Cognac fue devastada por la filoxera. El nieto del fundador Benjamin Croizet, trajo portainjertos americanos a los viñedos y así consiguió salvarlos. Fue el primero en utilizar esta técnica. Otros productores de coñac siguieron su ejemplo, salvando así la industria del coñac francés. Así que esta botella de 1858 Cuvée Léonie, es una pieza atemporal.

Los viñedos de la familia Croizet en Grande Champangne (territorio donde se elaboran los mejores coñacs) se han cultivado por la misma familia desde el siglo XVI. Hoy en día la marca tiene uno de los tres únicos coñacs que nunca han perdido el derecho de comercializar coñacs Single Vintage, una distinción de calidad de los mejores coñacs. Vintage son los coñacs que envejecen un mínimo de 15 años, y son de una sola cosecha de un año.

Nota de cata: Notas de degustación de Francis Audemard un experto de cata oficial independiente a los tribunales franceses de derecho.

Nariz: Muy buena primera impresión, muy vivo, sorprendente para un coñac muy viejo.

1. Notas de rosas secas y amapolas.
2. Notas frutales de coco, flor de la pasión, membrillo.
3. Notas de madera de sándalo y cedro.
4. Por último, en el vaso vacío, balsámicos y nuez moscada

Paladar:  el coñac permanece lleno de vigor, posee una gran cantidad de matices (sensación física de un líquido espeso de la paleta que viene de la concentración por evaporación durante los años) y suavidad. Longitud excepcional, magnífica elegancia.

Aquí podéis comprar el coñac más caro del mundo: Financial District Wine and Liquor